La Edad Media en la Península Ibérica (476 – 1492)

Crisis y desaparición del Imperio Romano

En la crisis del Imperio Romano las causas fueron la confluencia de unos factores internos y otros de externos. Entre las causas externas cabe destacar que a partir del siglo III, más allá de la frontera norte del Imperio romano, había unos pueblos nómadas estacionados que presionaban militarmente al Imperio. Y de entre el conjunto de causas internas, algunos historiadores dan importancia a la tesis según la cual la adopción del cristianismo, que cuestionaba el esclavismo, sumado a la escasez de nuevos esclavos por la falta de conquistas de nuevos territorios, hizo colapsar la principal fuente de mano de obra del Imperio.

Provincias de la Hispania romana
Mapa de la Hispania Romana.
Fuente: Wikipedia.org

Cuando se inició la entrada de los pueblos germánicos al Imperio (godos, suevos, vándalos y alanos, entre otros), el Imperio no tenía suficientes contingentes militares para detener las invasiones y la única opción que tenía era llegar a acuerdos con estos pueblos. Los visigodos fueron uno de estos pueblos que se establecieron dentro del Imperio como aliados. Se instalaron en territorio de la antigua Hispania (actual España) y el sur de la Galia (Francia) entre los años 440 y 476.

En el momento en que Rómulo Augusto, último Emperador del Imperio Romano de Occidente, fue definitivamente depuesto el año 476 los visigodos ya estaban plenamente asentados en el territorio de la antigua Hispania.

La nueva monarquía visigoda

Cuando el Imperio Romano desapareció, en el año 476, los visigodos pasaron a ser los gobernantes de las antiguas provincias de Hispania y una parte del sur de Francia. En un primer momento instalaron su capital en Toulouse, en el sur de Francia. En un segundo periodo la capital del reino visigodo pasó a ser Toledo.

  • El Reino de Tolosa (476-507): época de una gran inseguridad en la península Ibérica. Las familias ricas romanas, para evitar la inseguridad, se trasladaron de las ciudades hacia el campo. Fuera de las ciudades estas familias se sentían más seguras.
Reino visigodo en tiempos de Leovilgido. La edad media en la península ibérica
Reino Visigodo en época del rey Leovigildo.
Fuente: Wikipedia.org
  • El Reino de Toledo (507-711): el rey que unificó todos los territorios de la península fue Leovigildo. Los vándalos fueron los únicos que no aceptaron la autoridad de los visigodos y se marcharon hacia África. Dentro de este reino había una gran diversidad étnica.

De este extenso periodo destacan los siguientes reyes visigodos:

  • Recaredo: hijo de Leovigildo, creyó que para lograr una mayor unión entre la clase dirigente visigoda y los habitantes autóctonos de la península (los hispanorromanos), los visigodos se tenían que convertir al cristianismo. Y en el Tercer Concilio de Toledo celebrado el año 589 se impuso la unidad espiritual y territorial del Reino Visigodo, prohibiendo las prácticas religiosas consideradas heréticas, como el arrianismo.
  • Recesvinto: a mediados del siglo VII unificó todas las leyes del reino en el que fue su mayor legado: el Liber Iudiciorum.

El final del período de dominio visigodo de la península estuvo motivado por la profunda crisis del sistema político, entre otros motivos, por el sistema de elección de su rey. Los reyes no tenían un mandato hereditario, ya que eran los aristócratas los encargados de elegir al nuevo rey. La cuestión es que los reyes visigodos duraban muy poco en el cargo por los duros enfrentamientos por el poder que se produjeron a lo largo de todo el período. Este hecho se conoce como “la enfermedad gótica”.

El último de los reyes visigodos, Roderico, sufrió una revuelta de la aristocracia. Los hermanos del anterior rey, Witiza, buscaban gente para echar a Roderico. Pidieron ayuda a las tribus del norte de Africa.

El general Tariq ibn Ziyad atravesó el Estrecho y aprovechando las revueltas internas en el reino Visigodo y las alianzas que hizo con algunos aristócratas locales, se estableció en la actual Gibraltar. La derrota visigoda a la Batalla de Guadalete, el año 711, abrió las puertas a las tropas musulmanas para iniciar la conquista de la península.

Al-Andalus: la conquista musulmana de la península Ibérica

Cuando en el año 711 se inició la ocupación musulmana de la península Ibérica controlaron todo el territorio en muy poco tiempo, pero en el norte de la península sobrevivieron pequeños núcleos cristianos que pronto iniciaron campañas militares con el objetivo de recuperar estos territorios. La presencia musulmana en la península fue constante hasta el año 1492, cuando fueron expulsados ​​de Granada.

Fases de la conquista

Los musulmanes intentaron ocupar toda Europa, pero solo pudieron dominar la península Ibérica y el sur de Francia. En el año 732 los francos consiguieron parar el avance musulmán en la Batalla de Poitiers. Después de la derrota los musulmanes tuvieron que retroceder hasta la frontera del Duero y el Llobregat. Poblaciones descendientes de la antigua Hispania se instalaron en las cordilleras del cantábrico y los Pirineos. Eran pequeños núcleos de resistencia visigoda que permitieron con el tiempo consolidar sus dominios.

Los musulmanes crearon el Emirato de Córdoba de al Al-Andalus, dependiente del Califato Omeya de Damasco. La dependencia hacia Damasco se rompió el año 756, cuando el emirato andalusí pasó a ser independiente, hasta el año 929. Un golpe de estado en el califato de Damasco provocó la fuga de un príncipe omeya, Abd ar-Rahman I, que se convirtió en el primer emir independiente de Córdoba. Fue una época de gran esplendor para la península Ibérica musulmana. Toledo era la capital religiosa cristiana.

La sociedad andalusí se dividía en:

  • Clase alta: árabes (en los cargos políticos y los mandos del ejército).
  • Bereberes islamizados, venidos de Mauritania.
  • Judíos.
  • Cristianos originarios de Hispania.

El año 929 el poder del emir de Córdoba era tan grande que se autoproclamó Califa. Se creó el Califato de Córdoba. Abd ar-Rahman III fue el primer califa e Hisham III el último. En 1031 se produjo la división del califato en multitud de pequeñas taifas.

Los reinos de taifas

Los reinos de Taifa en la edad media en la península ibérica
Los reinos de Taifa en la edad media en la península ibérica.
Fuente: Wikipedia.org

En 1031 el califato se desintegró en multitud de Reinos de Taifa por todo el territorio musulmán. La última taifa desapareció en 1492. Durante casi los 500 años de existencia de las taifas se produjeron multitud de invasiones provenientes del norte de África. Estos intentaban unificar de nuevo el poder de Al-Andalus. Los primeros que lo intentaron fueron los Almorávides. Pero otra ola invasora, la de los Almohades, acabó con el poder de los Almorávides.

En el año 1212 los reinos cristianos se unieron para intentar derribar a los Almohades. Se produjo la batalla de Las Navas de Tolosa, en el valle del Guadalquivir. A partir de este momento la decadencia de los musulmanes fue definitiva. Finalmente en 1492 la reina Isabel I de Castilla derrotó el último reino andalusí de Granada.

La formación de los reinos cristianos hasta el siglo XIII: el proceso de conquista y repoblación

Con la desaparición del Reino Visigodo, la aristocracia visigoda e hispánica marchó hacia el norte, en territorio seguro del reino franco. Cuando los francos iniciaron las campañas de conquista de la Península Ibérica, las familias de los descendientes de la aristocracia visigoda volvieron a ocupar los puestos de poder del territorio que se estaba estructurando. Así durante el siglo VII se formó un pequeño núcleo de cristianos en Asturias, Navarra, Aragón y Cataluña.

A partir del siglo XI los reinos cristianos se vieron capaces de conquistar territorios musulmanes de la península.

La Corona de Castilla (siglos XI – XV)

En el siglo XI la Corona de Castilla llegaba hasta el Tajo. En 1090 se recuperó la antigua capital de los visigodos, Toledo. Pero en el siglo XII había importantes luchas internas de los nobles y se separaron de Castilla los territorios de la actual Portugal. El siglo XIII fue el mejor para los cristianos. Los musulmanes perdieron Sevilla, Córdoba, Cádiz, etc. excepto la Taifa de Granada. El rey Fernando III de Castilla fue uno de los que más tierras musulmanas conquistó.

Los reinos cristianos en la edad media en la península ibérica
Mapa de la Península Ibérica en 1037. En amarillo, los territorios del Reino de Castilla, al norte de la península.
Fuente: University of Texas at Austin.

En el siglo XV se acabó imponiendo la dinastía de los Trastámaras. La reina Isabel I de Castilla tenía un proyecto político muy claro: compartir el reinado con Fernando II de Aragón para unificar los dos reinos peninsulares.

La Marca Hispánica y la Corona de Aragón (siglos XI – XV)

Las conquistas de Carlomagno supusieron la creación del territorio de la Marca Hispánica. Allí se establecían una serie de condados que dependían políticamente los reyes francos. En el siglo X esta relación se rompió y los condados catalanes pasaron a ser soberanos. En el siglo XI los condados catalanes se fueron uniendo en vasallaje bajo el liderazgo del condado de Barcelona. Los condados catalanes eran: Ribagorça, Pallars, Cerdanya, Urgell, Besalú, Rosselló, Empúries y Barcelona.

Además en el siglo XI se rompió el Califato de Córdoba. Ramón Berenguer I atacó Tarragona y la incorporó en el condado de Barcelona. En el siglo XII el condado de Barcelona se unió al Reino de Aragón, creando la Corona de Aragón. El siglo XIII fue el siglo de las grandes expansiones territoriales de la Corona de Aragón.